Instruye-al-Niño-en-Su-Carrera

Instruye al Niño en Su Carrera

Por Patty Marcelletti

“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos. Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.” Deuteronomio 6:6-9 LBLA

Un versículo muy común y conocido es utilizado para la guianza de los hijos, es el de Proverbios 22:6  que dice: «Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.» Proverbios 22:6 RVR1960 Como padres tenemos deberes para con nuestros hijos; deberes especiales, veamos algunos:

  1. Enseñar
  2. Guiar
  3. Proveer
  4. Criar
  5. Controlar
  6. Amar

Todo esto es obvio, debemos CORREGIR a nuestros hijos, en una sola palabra yo utilizaría “INSTRUIR con AMOR” … Dios bendice las familias con los hijos, son un regalo de parte de ÉL.

Cuando hablamos de ENSEÑAR, escogí el versículo de Deuteronomio porque engloba toda una transmisión espiritual única de padres a hijos, ¡una transferencia de vida! Transmitimos desde que están muy pequeños nuestra vida espiritual, la cual es reflejada en el hogar a través de todas las vivencias en el hogar, ellos van a copiar fiel y exactamente lo que se hace en casa; hay un dicho que menciona: lo que son tus hijos reflejan lo que son tus padres… Cuando les enseñamos como debe ser su comportamiento esto es desde edad temprana hasta cuando sean adultos.

Cuando nos referimos a GUIAR esto es basado siempre en la Palabra como debe ser no sólo en nuestra relación con Dios, sino que la misma debe permanecer por siempre en sus corazones para que en un futuro puedan ser personas de bien, arraigados y dirigidos por la Palabra de Dios.

PROVEER algo importante: AMOR y así comienza la carrera de la crianza, no solo es natural, sino que además tiene base bíblica el que los padres cristianos se preocupen por el futuro de sus hijos.

El apóstol Pablo dijo a los cristianos de su época: “Los hijos no deben ahorrar para los padres, sino los padres para los hijos” 2 Corintios 5:14. Pablo también afirmó que velar por el bienestar de la familia es una obligación muy seria. Escribió: “Ciertamente si alguno no provee para los que son suyos, y especialmente para los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe” (1 Timoteo 5:8) Muchos relatos de las Escrituras ilustran que las cuestiones de herencia eran importantes entre los siervos de Dios, y la herencia o provisión más importante es la provisión espiritual, es una herencia que permanecerá en ellos para siempre, no le será quitada, es la mejor inversión para que sean hombres y mujeres de bien.

Nuestros hijos deben ser esas puntas de lanza, guiarles y orientarles inculcándoles ante todo el temor a Dios.

La palabra CRIAR encierra un conglomerado de acciones, elecciones y opciones. La crianza de un hijo implica desde mi punto de vista, crear un clima y condiciones suficientemente favorables para que pueda desarrollar sus objetivos en la vida; siempre recordando las instrucciones y enseñanzas que desde pequeño recibió.

Al CONTROLAR, como padres y como la cabeza del hogar el hombre debe gobernar bien su casa y tener a sus hijos en sujeción con toda HONESTIDAD.  De hecho, muchas Escrituras promueven la disciplina física. “No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá.” (Proverbios 23:13-14) Hay también otros versos que apoyan la corrección física (Proverbios 13:24, 22:5, 20:30). La Biblia habla enfáticamente de la importancia de la disciplina; es algo que todos debemos tener para ser personas productivas. Los niños que no son disciplinados crecen en rebelión, no tienen respeto por la autoridad, y como resultado no estarán dispuestos a obedecer y seguir a Dios. Él utiliza la disciplina para corregirnos y guiarnos por el camino correcto; así como para llevarnos al arrepentimiento de nuestras acciones (Salmo 94:12; Proverbios 1:7 Isaías 38:16; Hebreos 12:9). Estos son solo algunos de los versos que hablan sobre lo bueno de la disciplina.

Deuteronomio 4:9 por tanto guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.

Y ya cerrando esta corta reflexión tenemos el deber número 6 que es AMAR… Ese amor debe ser manifestado y transmitido, siendo un fiel testigo en la vida de los hijos; y aunque todo no puede ser solo amor ya que para criar a los hijos se debe enseñar y aplicar disciplina como lo mencioné anteriormente. El padre que ama a su hijo lo disciplina. Proverbios 13:24 dice: El que detiene el castigo a su hijo aborrece, más el que lo ama desde temprano lo corrige…. Porque de lo contrario como lo establece Proverbios 17:25 El hijo necio es pesadumbre de su padre y amargura a la que lo dio a luz.

Dios nos ha demandado en su Palabra no sólo a tenerlos, sino también a criarlos, enseñarlos, guiarlos y a educarlos; ante todo esto, brindarles una enseñanza espiritual que refleje lo maravilloso de Dios para su descendencia… Este es nuestro legado, un mandato Divino, una obligación para con Dios siendo obedientes a sus estatutos. El resultado saltará a la vista: ¡hijos prósperos espiritualmente y con un futuro ejemplar!