Amor-y-Amistad

February 12, 2017

Amor y Amistad

Por Sandra Dubón Cisneros

 “En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos” (I Juan 3:16)
Las personas se preguntan ¿qué es el amor? Si observamos las expresiones de algunas personas encontraremos que algunos lo expresan en palabras; otros, de acuerdo a como creen haberlo experimentado. Tristemente algunos no saben lo que es el amor e incluso niegan que existe.
¿Cómo podemos demostrar amor en tiempos cuando la humanidad se destruye, cuando todo parece tornarse gris a nuestro alrededor y cuando todo lo que se habla es de dolor, de muerte, llanto y destrucción? ¿Dónde queda el amor? Puedo decir sin temor a equivocarme que si no existe el amor, la amistad mucho menos.

Algunos preguntan ¿Qué es el amor? La respuesta es sencilla: el amor es Dios. ¿Por qué sabemos que Dios es amor? Porque hace más de dos mil años, Dios envió a Su Hijo Jesucristo para morir por nuestros pecados (Juan 3:16). Nuestro verdadero amigo, Jesucristo, estuvo dispuesto a dejar Su trono y Su gloria, despojándose de todo para que usted y yo tuviéramos esperanza de vida eterna (I Juan 4:9-10). ¡Esto verdaderamente es amor sin límites!

 

Si nos analizamos individualmente podremos decir sin temor a equivocarnos que por nuestra propia cuenta no podemos amar. Amamos porque Dios nos enseñó a amar cuando en la cruz del calvario nos amó primero. La Palabra de Dios dice que todo el que es nacido de Dios y conoce a Dios tiene la capacidad de amar con amor verdadero. Basado a esta realidad, Dios nos ordena que nos amemos unos a otros como Él nos ha amado (Juan 15:12). ¿Cómo debemos amarnos? El Apóstol Pablo lo describe perfectamente en la primera carta a los Corintios cuando dijo: “El amor es paciente, es benigno; El amor no es celoso ni envidioso; No es presumido ni orgulloso, No es egoísta ni grosero; No hace nada indebido, No trata de salirse siempre con la suya, No es irritable ni rencoroso, No le gustan las injusticias, Pero se regocija cuando triunfa la verdad. El amor nunca deja de ser” (I Corintios 13:4-8). ¿Cómo podemos llegar a amar de esta manera? Para ello, todo hijo de Dios necesita morir a la carne y someterse al Espíritu de Dios. Cuando nos sometemos al Espíritu de Dios encontraremos que no habrá lugar para reaccionar en la carne, para pensamientos mezquinos contra nuestro hermano, o edificar barreras entre uno y el otro.

 

Oración: Padre celestial, gracias por el inmenso amor con el que nos has amado. Has traído paz y esperanza a nuestra vida, dándonos propósito para vivir. Ensénanos a amar como Tu nos has amado para traer honra y gloria a Tu nombre. En el nombre de Jesús lo pido. Amen.