¿Por-Que-Dudas?

¿Por qué Dudas?

Por Dolores Villaseñor

Era una tarde bella este pasado enero 2017, y mi hermano de 85 años, quien vive conmigo, estábamos muy emocionados. Frecuentemente cenamos fuera con su hijo y su esposa; sin embargo, ese día íbamos para la casa de su hijo a cenar y a ver jugar a nuestros amados basquetbolistas Spurs en su televisor de 65 pulgadas. Pero, lo que sería una ocasión gozosa se convirtió es un accidente catastrófico.

Como es de costumbre, mi hermano espera por mi afuera para que lo lleve a la casa de su hijo. Mientras retrocedía con mi carro del garaje, sentí que choqué con algo. Miré por el lado del espejo y para mi horror, vi a mi querido hermano tirado en el concreto del estacionamiento. ¡Mi corazón se hundió en ese instante! Inmediatamente mi casa estaba rodeada con ambulancias y con sonidos de sirenas de los carros de policías y lámparas de mano. Mi hermano fue inmediatamente llevado al hospital más cercano donde luego me informan que se había quebrado la clavícula y que necesitaba operación de emergencia. Sabiendo que las personas de mayor edad rara vez se recuperan de este de quebraduras de clavícula, lloré y me sentí devastada. Había quitado mis ojos de mi Señor y Salvador y me enfoqué en lo que pensaba era inevitable; dudé que se recuperaría. Sin embargo, con las oraciones de mi amada familia de la fe y a pesar de mi duda, Dios fue gracioso hacia mi hermano y conmigo. Inmediatamente, después de la operación, mi hermano pudo caminar. Los doctores, enfermeras y terapeutas se sorprendieron de su pronta recuperación.

¡Nuestro Dios es misericordioso, aun cuando dudamos!

Así es que, ¿porque es que somos fácilmente impactadas por lo que vemos y sentimos? Cuando el apóstol Pedro camino sobre las aguar y después de quitar sus ojos de Jesus comenzó a hundirse. Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? (Mateo 14:31). Sin embargo, cuando fijamos nuestros ojos en Jesus y no en el turbulento huracán que nos rodea, Él nos salva de todo peso de ansiedad y duda.

Citado de un autor desconocido: “La tormenta no cambia; nuestra percepción de ello determina la magnitud.”

Oración: Padre, muchas veces no podemos ver lo que tú ves, por lo tanto, ayúdanos en esos tiempos de dificultad para ver lo que tu ves. Amen.