Un-Acto-de-Amor

2 de Abril 2017

Un Acto de Amor

Juan 3:16

Por Patty Marcelletti

 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16) RVR1960.

Hace muchos años durante un tiempo existía una parejita en forma de caricatura que salía en bonos, también existía su álbum donde se pegaban las figuras para así completar dicho álbum. Estas caricaturas estaban en todas partes, las había en autoadhesivos, portadas de cuadernos, en tarjetas de “amor”,  y en afiches.  Las tarjetitas después de unos puntos suspensivos tenían una palabra o frase que decía: Amor es… Llevarle al cine; Amor es… Cantarle bajo la luna; Amor es… Sonreír bajo la lluvia… Y así sucesivamente. Estas caricaturas se veían muy tiernas, se les veía aun en armarios y closets. De una u otra manera se comentaba sobre el amor en frases muy cortas como las que he mencionado anteriormente.

Desafortunadamente hay muchas personas en el mundo que les cuesta dar o recibir amor, los motivos de esto pueden ser varios. Es posible que no sepan dar amor porque no les enseñaron a amar, quizá no fueron amados cuando eran pequeños u otras razones más. Quizá no se les enseñó acerca del maravilloso amor, del amor más puro, más lindo y sincero. No de un amor de palabras huecas, de fantasías o de figuritas, ¡sino del amor del Padre Celestial!

Jesús nos dijo que el mundo sabría que somos sus discípulos. Lo sabrían no por la Biblia grande o pequeña que llevamos debajo del brazo, no por los autoadhesivos que pegamos en el auto o por la cantidad de veces que vayamos a la iglesia, sino por el amor que demostramos los unos a los otros. En estos tiempos en que vivimos muchas personas necesitan sentirse amadas,  y para ello necesitamos convertirnos en expertos amadores de personas sin importar los distintos trasfondos culturales, personalidades, y gustos variados. Debemos convertirnos en expertos para amar a los demás.

El verdadero acto de amor es el amor de Jesús quien dio su vida por ti y por mí. Su Palabra dice: “amémonos los unos a los otros porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de Él y lo conoce; el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor” (I Juan 4:7-8). La única razón por la que puedo amar es porque soy amada por Dios. Dios nos AMÓ tanto que envío a su único Hijo a la tierra para pagar el castigo de nuestros pecados. Jesús murió, para que pudiéramos vivir libres de ese pecado que nos hacía esclavos. ¿Hay acaso amor mayor que este? ¡No lo creo! Jesús vino para que pudiéramos tener una relación con Dios. Su sacrificio en la cruz limpió mi pecado y restableció mi relación con Dios. Jesús dejó su mansión celestial y vino a la tierra a pagar el precio por pecados que no cometió. ¡Lo hizo porque nos amó! Un acto de amor como este jamás se ha podido ver, únicamente en Jesús el Hijo de Dios.

Una de las maneras de comunicar mi amor por Dios es amando. ¡De igual manera puedes hacerlo tú!