Vida-Con-Propósito

30 de Abril 2017

Vida Con Propósito

Por Sandra Dubón Cisneros

Salmo 138:8

“El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos!” Salmo 138:8

Hace un tiempo atrás, reflexionaba en el mensaje de este versículo y pensé ¿Está cumpliendo Dios su propósito en mí? Para ello me puse hacer una lista para así visualizar mejor en qué manera estaba Dios cumpliendo su propósito en mí.  Las cosas que descubrí a través del proceso de esta tarea a la que me di fue maravillosa y muy motivadora, de igual manera pude ver que hay áreas en las que aún debo trabajar para que Dios tenga el espacio que él necesita para cumplir todo su propósito en mí.

Por lo general a lo largo de la vida ponemos metas, ¿verdad? Por ejemplo: Terminar una carrera, comprar una casa, un carro, el negocio que quiero realizar, en fin, soñamos y soñamos con aquellas cosas que deseamos realizar. ¿Ha pensado usted en algunas cosas como éstas? Si no lo ha pensado o no tiene metas en su vida, es muy probable que está viviendo la vida sin dirección alguna o sin algo a que aspirar. Por qué no iniciar este proceso en oración pidiéndole a Dios que le guie en esas metas que desea alcanzar.

Para comenzar recuerde que Dios tiene un plan para su vida. Ese plan abarca todo lo que usted es como persona, su vida completa. Este plan está escrito por Dios con todo lujo de detalles y es un plan perfecto diseñado específicamente para usted, para que su vida sea próspera y satisfactoria. Sobre este tema, Dios mismo dice “Porque Yo sé bien los planes que tengo para vosotros, afirma el Señor, planes de bien y no de mal, para darles un futuro y esperanza” (Jeremías 29:11).

Notemos como el salmista nos garantiza que ese plan se va a cumplir. Pero mucho de ese plan depende de usted y de su voluntad, de lo que esté dispuesto hacer y alinear su vida con Dios.

Notemos también que el salmista dice que el “amor del Señor, perdura para siempre.” En otras palabras, su amor es inmutable, no cambia. Sin embargo, algunas veces sus planes no se cristalizan como él quisiera en nuestra vida porque a veces tomamos caminos opuestos a su voluntad y mientras caminemos fuera de su voluntad, aunque Dios quiera continuar su trabajo en usted, el proyecto o los planes que ha iniciado en nuestra vida se paralizan. Así es que hagamos nuestra parte para asegurarnos que Dios “no abandone la obra de sus manos” en aquellas cosas que él quiere emprender a través de nosotros para cumplir sus planes divinos y perfectos.

Le invito a que haga un inventario para ver como Dios está cumpliendo su propósito en usted. ¡Le aseguro que se sorprenderá de los resultados!